dilluns, 8 de juny del 2009

La tortuga de Darwin

Es más duro de lo que pensaba. Yo nunca le había contado mi vida a nadie. Yo nunca había sentido nostalgia, ni melancolía. De pronto, lo recuerdo todo: el brillo del Danubio un veintiocho de Marzo, los ojos de un guapo muchacho en Ponte Vecchio... Y también cosas malas, cosas que preferiría olvidar. Todas esas catástrofes, todos esos muertos, yo los llevo dentro. Para vivir hay que olvidar, y cuando se ha vivido mucho hay que olvidar mucho. Mi memoria es dura como una segunda concha, y muy pesada, el pasado me pesa como una joroba. De golpe, siento el peso de tantos muertos. Y al mismo tiempo he descubierto que tenía una deuda con ellos, que olvidarlos sería como darles una segunda muerte. Hay que recordarlos, por mucho que duela.

Fragmento de La tortuga de Darwin
de Juan Mayorga

2 comentaris:

  1. Una tortugueta molt lúcida, que sap que a la vida cal recordar tant com cal oblidar...

    Aprenem coses noves, i fem memòria de les que ja sabem! I les coses que fan nosa per viure, a les escombraries! (Quin dia toca treure els pensaments que no fan cap bo? Són plàstic, paper, orgànic o rebuig? En qualsevol cas, procurem que mai, mai, arribin a comptar com a voluminosos...)

    :)

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